Crónica sobre la caida de un avión en Zeberio

Como consecuencia de un bombardeo aéreo sobre Bilbao, a las 3 y veinte de la tarde del día 4 de enero de 1937 despegó del campo de Lamiako la escuadrilla de caza de las Fuerzas Aéreas del Norte formada por ocho Chatos pilotados por aviadores rusos, salvo Felipe Del Río Crespo y Juan Roldán Maldonado. Poco después aparecieron nueve bombarderos alemanes Ju-52 con escolta de cazas de la Legión Cóndor y cuatro de los Chatos entablaron combate con ellos, resultando derribado uno de los bombarderos alemanes sobre el monte Arraiz, cayendo en el barranco de Liusurdi, muy cerca de Alonsotegi. Uno de los Chatos, pilotado por Roldán, persiguió a los aviones alemanes y sobrevoló en combate aéreo el monte Artiñano (Zeberio), siendo testigo de los hechos las hermanas Eleuteria y Eusebia Berastegui Madariaga, que recogían "goja" en el monte. Eran las 4 y media de la tarde y el avión de Roldán fue derribado sobre el monte Artiñano estrellándose contra un árbol; el piloto, cuyo cuerpo apareció varios metros más allá del avión a consecuencia de la violencia del impacto, murió por herida de bala. El juez municipal de Zeberio, Juan de Echevarría Larracoechea, abrió diligencias y el cadáver fue reconocido por los dos médicos del municipio, Juan Olavarría y Gerardo Laibarra. Los restos del valiente aviador cordobés fueron entregados a las 12 de la noche al jefe de la aviación de Euzkadi, Luis Cerro Palomo.

Aquella heroica jornada de la aviación republicana tuvo eco en la prensa de aquella época.

Eguna aldizkaria

CNT del Norte

Juan Roldán Maldonado

Originario de Córdoba, se presentó voluntario en el aeródromo de Barcelona el 1 de agosto de 1936, pocos días después del inicio de la guerra, para poder luchar en favor del Gobierno legítimo de la segunda república. En noviembre, tras la llegada a Bilbao de los “chatos” (aviones Polikarpov fabricados en Rusia), Roldan fue destinado a la Escuadrilla Vasca, que tenía como base en el aeródromo de Lamiako (Leioa).


16 /6 /1937

La Legión Cóndor fue el nombre dado a la aviación alemana que Adolf Hitler puso al servicio del bando nacional en la Guerra Civil. La cercana ubicación de Zeberio a Bilbao y su sistema defensivo, fue una de las razones por las que era habitual ver sobrevolar a la aviación fascista. Desde un principio la aviación republicana fue mucho menor que la nacional. Sin embargo, algunos hechos, como el vivido aquél 16 de junio de 1937 nos muestran que la aviación nacional no era invencible.

Aquel día, sobrevolando Zeberio, fue derribado un Heinkel He-70 pilotado por los alemanes Siegfried Gottanka, Frtiz Heerschlag y Helmunt Hildemann. El derribado avión colisionó contra un árbol en las inmediaciones del barrio Uriondo de Zeberio. Cerca estuvo durante muchos años una curiosa estela en honor a los tres fallecidos, que durante muchos años recibió la visita de sus familiares y que posteriormente desapareció.