Polixene Trabudua, abertzale tinkoa

Polixene Trabudua nació en Sondika en 1912, en el seno de una familia humilde y euskaldun. Ejerció como profesora en su escuela natal de Sondika, donde motivada por el poeta Lauaxeta, introdujo el euskera en sus clases. Bajo la influencia de su novio, jugador del Athletic, José Mandaluniz, fue introduciéndose en el ambiente del Partido Nacionalista Vasco y entró en Emakume Abertzale Batza, donde destacó como oradora los años previos a la guerra civil. Curiosamente fue el mismo Lauaxeta quien propuso a Polixene como mitinera, destacando junto a Haydée Agirre, Julene Urzelaia, Maria Teresa Zabala...

Acusada de “injurias a España” fue encarcelada varias veces, la primera de ellas en 1933, ingresando en la cárcel de Larrinaga. Cuando estalla la Guerra, al cargo de dos hijos, Eguzkiñe y Joseba, y con un tercero, Unai, en camino tuvo que desplazarse de un municipio a otro, viviendo de cerca el bombardeo de Gernika. Finalmente, como otras muchas mujeres, Polixene parte en un barco, rumbo a Burdeos, iniciando un exilio que duraría hasta 1990, pasando por Suiza, París y Venezuela, entre otros lugares. Fue Venezuela su segunda patria, donde vivió cerca de 40 años, ejerciendo de profesora y escribiendo numerosos artículos.

En 1990 regresa primero a San Juan de Luz, para posteriormente pasar a residir a Zeberio, donde disfrutó con tranquilidad y sabiduría de la etapa final de su vida en compañía de su hijo menor.

Sus escritos han sido recopilados en dos publicaciones:

Artículos de Amama (1991)
Polixene: Crónicas de Amama (1997)

Hace exactamente 50 años, en plena guerra civil di a luz a mi tercer hijo. Dos días después un ataque aéreo nos obligó a permanecer refugiados, durante horas de terror, bajo el tunel de la vía de ferrocarril cercano… con el agua hasta la cintura.
Artículos de amama. 21/04/87

Una abuelita vasca de 85 años, Margari Miñaur de Gallastegi, quien después de grandes pruebas de exilio, dolores y pérdidas, vive el final de su recorrido terrestre rodeada de sus hijos y múltiples nietos, formando tribu, con fortaleza, en un robusto caserón. Ella es, para los que siguen, como un faro de seguridad moral; una prolongación del pasado donde afincar sus robustas raíces para que las nuevas ramas puedan extenderse hacia espacios desconocidos…
Artículos de amama 07/09/86